Work in Progress

Programa del Taller a cargo de Rodrigo Dominguez

una perspectiva del estudio y práctica de la improvisación libre.

El Músico improvisador se mueve en el tiempo real. Sus elecciones están informadas por su background personal, más el estímulo externo, más su habilidad de reaccionar. En este sentido, los elementos que dan forma a la música improvisada están presentes en todas las músicas, y también en la vida cotidiana. Por ello, la habilidad indispensable a desarrollar es la percepción inteligente, la capacidad de reconocer y utilizar los diversos elementos y parámetros en juego, hasta incorporarlos como lenguaje, y adquirir la flexibilidad necesaria para aceptar lo que sucede y construir desde allí. El primer sonido dispara un inexorable proceso de toma de decisiones. Con esta concepción, la principal característica de una improvisación bien desarrollada es una inteligencia en movimiento, meticulosamente enfocada, que sin embargo actúa sin premeditación.

El presente workshop propone situaciones musicales en las cuales gradualmente serán introducidos los elementos y parámetros antes mencionados, partiendo de la música generada espontáneamente por cada grupo, a través de una serie de ejercicios y juegos diseñados para estimular la percepción, el estar preparado, la interacción, la aceptación del momento musical y la creación de código grupal. A posteriori, se analizarán, conceptualizarán y discutirán ideas que, con la práctica, se irán volviendo soporte subconsciente para la práctica.

Estructura

1er día

Objetivos:

a) Tomar nota de algunos elementos constitutivos de cualquier improvisación.

b) Establecer un método de trabajo que funcione para cada elemento.

 c) Comenzar a trabajar en algunos de ellos, comenzando por los más abarcativos y siempre presentes.

1er bloque:

–Improvisamos! Sin instrucciones, sin restricciones. Sin luz, sólo sonido.

–Conceptualizando: la “lista de las compras”: Elaboración de una lista de eventos recordados de la performance, que será usada como una guía para el curso, resaltando aspectos a ser trabajados. Extracción de conceptos, diferentes perspectivas sobre el mismo evento, distinción de los aspectos técnicos vs. emotivos, y posibles desarrollos.

–Instalar la idea: Elección de uno o más conceptos para trabajar. Visualización en el propio instrumento. Balance entre las ideas preconcebidas y seguir la corriente. Ejemplo de un elemento frecuente:

– Figura y fondo: diferentes capas de atención. Factores determinantes. Tipos de relación entre las partes. Subgrupos. Acompañamiento interactivo vs. sostén. Diferentes situaciones para solear. Posibilidades para cada instrumento. Varios ejercicios.

2do bloque:

–Improvisamos! Sin instrucciones, sin restricciones. Sin luz, sólo sonido.

–Trabajo rítmico: pulso/ritmo, subdivisión, métrica, groove. Tiempo paralelo. Loop como herramienta. Varios ejercicios. Impro usando estos elementos como foco.

3er bloque:

– Improvisamos! Sin instrucciones, sin restricciones. Sin luz, sólo sonido.

– Forma: Elementos, características y posibilidades. Memoria formal. Impro en formas predeterminadas. Formas internas en los solos. Extracción de formas de poemas, dibujos, fotos, etc. Evitar formas! Ejercicios.

2do día

Objetivos:

a) Profundizar la comprensión y la confianza en las posibilidades de la música improvisada.

 b) continuar trabajando en los elementos de la lista confeccionada el día 1.

c) adquisición de nuevas herramientas para desarrollar las habilidades requeridas en el estudio personal y grupal.

1er bloque:

– Improvisamos! (Siempre lo hacemos al principio):

– Liderar y seguir: Reconocimiento y entrenamiento de los roles y sus características. Ejercicios específicos.

– El uso del silencio: Posibilidades. El silencio como elemento activo. Silencio en turnos, juntos, balance entre sonido y silencio. Ejercicios.

– Entrenamiento del oído lateral: Ejercicios y juegos diseñados para mejorar la capacidad de tocar mientras se escucha al otro, y el todo.

2do bloque:

– Improvisamos!

– Deconstrucción: Algunas técnicas para entender y manipular los elementos musicales en diferentes formas. Personajes familiares: estilo, ritmo, melodía, mantener algunos elementos y deconstruir otros.

– Eventos: Creación y memoria de eventos sonoros específicos, que pueden ser usados para crear forma y coherencia. Elementos dinámicos vs. estáticos. Eventos definidos por sus características vs. sus procesos. Conexión de eventos. Solo sobre eventos.

3er bloque:

 – Improvisamos! Con el concepto de “micropiezas”: impros muy cortas, cada una con un color o idea particular.

– Previsibilidad como elemento: el uso de la previsibilidad para posicionar lo que se toca en diferentes niveles, como acompañamiento, solo, co-solo, diálogo, etc. Contraste como herramienta. “Monstruos” que surgen para desviar la corriente.

 – Entrenando la escucha lateral, parte 2: más ejercicios y juegos diseñados para mejorar la habilidad de tocar mientras se escucha a otros y al todo.

– Repaso Final de los elementos trabajados e improvisación final, apuntando a usad los elementos que cada uno registró más profundamente como afines, reconociendo así el propio entendimiento del proceso de la improvisación libre.

El grupo presentará un concierto, cuya dinámica dependerá de la cantidad de integrantes e instrumentación.

Addendum

Como la flexibilidad es clave en la enseñanza así como en la improvisación misma, muchos de los contenidos podrían ser (y seguramente lo serán) modificados in situ, considerando las características, necesidades y tendencias de cada grupo. Por eso, aquí se proponen algunos…

Otros conceptos (que podrían ser tratados):

– Balance entre proponer/controlar y aceptar/seguir.

– Atención relajada: estar listo.

– El momento “justo”.

– Esquinas: momentos de cambio potencial.

– El lugar en el espacio sonoro: control dinámico.

– Opuestos: el juego de las polaridades.

– Previsibilidad como elemento de comunicación grupal.

– El rayo de la atención: aprender a enfocar la atención en elementos específicos.

– Proceso/evento: diferencias estructurales y conceptuales.

– Elementos estilísticos: deconstrucción

– Aplicación del aspecto emotivo: imágenes, palabras, memorias, emociones, etc., como punto de partida.

– Partituras e instrucciones gráficas.

 – Impro dirigida: un sistema.

– Escuchar y reproducir desde distintas perspectivas.

– Ritmo: percusión.

– Ejercicios rítmicos: pulso, subdivisión, fluctuación, groove.

– La voz, posibilidades.

– Palabras

– Intención, comunicación, respuesta.

– Muchas, muchas otras!